El Engaño y el Negocio de Emprendimiento Parte 2

¿Qué ganan los que comercializan el producto llamado “emprendedor”? Solo hace falta echar un ojo por la ventana: congresos de emprendimiento abarrotadas, ventas récord en revistas y libros relacionados, instituciones financieras prestando dinero a caudales, eventos universitarios al tope, eventos públicos repletos, servicios a emprendedores facturando como nunca antes, etc., etc., y un largo etcétera. Incluso las instituciones educativas y de formación le han sacado provecho al concepto. Lo anterior, a todas luces es un producto, y como tal, es bastante exitoso.

La Realidad del Emprendimiento

 

Seguramente si estás leyendo esto has visitado algún evento donde te han dicho que para ser un emprendedor exitoso necesitas una buena idea y excelente actitud, y para probar lo dicho han hecho desfilar frente a ti un montón de slides donde podrán destacar personajes como Steve Jobs (que es una especie de semi Dios dentro de la cultura emprendedora) o algunos otros más locales de los cuales en tu vida has visto o escuchado hablar, pero vienen acompañados de historias realmente sorprendentes.

 

¿Sabes realmente cual es la probabilidad de que tengas una excelente idea y te vuelvas realmente rico en el camino? La realidad es que las probabilidades de que tengas una idea millonaria, que la logres fondear y que la ejecutes con éxito son remotas; tienes más probabilidades de convertirte en un conferencista sobre emprendimiento inventando tus propias credenciales (créeme, existen, los conozco).

 

¿Conoces realmente la historia detrás de muchos de estos emprendedores exitosos? La realidad es que la historia detrás de muchos (no todos, ojo) de estos emprendedores exitosos tiene que ver con fortunas familiares, vinculaciones empresariales preexistentes y en el peor de los casos, recursos de dudosa procedencia; la próxima vez que veas una de estas historias de éxito de este tipo, te recomiendo que indagues, vayas más allá y conozcas la historia completa.

 

La cultura emprendedora debe ser una IDEA y nunca debería ser tratada como un producto. Un producto es frívolo y su naturaleza es satisfacer una necesidad. Las IDEAS por otro lado están hechas para transformar, no para satisfacer necesidades.

 

La Luz al Final del Túnel

 

El mensaje que te quiero dar no es que no emprendas, al contrario, si hay algo de verdad detrás de todo este negocio llamado “cultura emprendedora” es que son los emprendedores los que transforman las economías, los que marcan la diferencia, y los que logran lo que muchos anhelan y pocos llegan a alcanzar: la verdadera independencia financiera.

 

Pero quiero que sepas también que la realidad de emprender es que, para que puedas hacerlo con éxito, existen detrás muchas cosas que no resultan tan excitantes, como por ejemplo el trabajo duro y extenuante, el sacrificio de tu familia y de tus relaciones, el estrés financiero prolongado, y el estudio constante y permanente. Ya lo sé, todo eso suena más a empresario que a emprendedor, pero recuerda que todo empresario antes que nada fue emprendedor y transitó ese camino.

 

Emprende con dignidad, no lo hagas por los reflectores, porque la luz de un reflector es artificial. Genera tu propio brillo, trabaja duro en tu idea, no importa lo ordinaria que pueda parecer, estudia, trabaja más de lo que trabajarías como un empleado, estudia más y vuélvete el mejor en lo que vas a hacer. Existen países más amigables con los emprendedores, como EUA, existen otros como México donde el emprendimiento está en boca de todos pero muy pocos (incluyendo los Bancos) pondrían su dinero en manos de un joven que solo tiene una buena idea.

 

Pero cuando trabajas duro, te sacrificas por tu proyecto, tienes visión a futuro y te preparas para hacerlo cada vez mejor, no necesitarás ni los apoyos de gobierno, ni el favor de una institución bancaria, y tampoco comprar el producto llamado “emprendimiento”, que parece estar más preocupado por venderte un look que por verte triunfar. Además, aún quedan ahí afuera instituciones y personas honestas, interesados realmente en los emprendedores y que harán todo lo posible por que alcances el éxito, solo tendrás que aprender a distinguirlos.

 

Mi consejo, el siguiente:

 

  • Si quieres emprender o eres emprendedor, recuerda que no hay negocios malos, hay negocios sin visión y mal administrados. Eventualmente podrías tener una idea millonaria, pero mientras llega, comienza a sentar los cimientos de tu nuevo negocio. Podrás no tener dinero, pero si te preparas tendrás conocimiento, eventualmente el conocimiento te dará credibilidad y la credibilidad traerá clientes. Con los clientes viene el dinero y con el dinero el crecimiento de tu nuevo negocio. Pasa más tiempo escuchando a empresarios viejos y aburridos: ellos ya transitaron el camino que tú estás por iniciar. Si decides escuchar a jóvenes emprendedores, trata de conocer su historia más allá de lo que ellos te cuenten, y aprende sobre todo de su actitud hacia las adversidades (si según tu investigación esas adversidades realmente existieron); son jóvenes e inexpertos, y muchas veces su éxito es una amalgama de circunstancias que es muy poco probable que se repliquen en ti. Nunca dudes en buscar asesoría profesional, realmente profesional: la motivación es importante pero la técnica te volverá un maestro. Estamos para ayudarte (http://www.rfaconsulting.com.mx).
  • Si estás en el negocio del emprendimiento, se honesto sobre el tema, y más si tienes ante ti el privilegio de hablar ante grupos de gente joven y soñadora. No conviertas el emprendimiento en un producto banal y superficial, enséñale a los demás que emprender no es para todos y no está mal no querer ser uno de ellos.
  • Si eres empresario, un emprendedor podría tener la idea que necesitas. Adóptalo, se su mentor y nunca te aproveches de él; si no lo necesitas o no te interesa, no le quites el tiempo. Recuerda que también está contigo por negocios y seguramente se dará cuenta si tus intenciones no son buenas.
  • Si no eres un emprendedor, pero tienes conocimiento o ideas interesantes que compartir a los emprendedores, hazlo; seguramente tus experiencias y conocimientos les serán de ayuda. Pero NUNCA salgas al mundo a proyectarte y venderte como uno de ellos, si realmente no lo eres.

 

*Las opiniones expresadas en el presente artículo son las de los autores y no representan una posición oficial de RF&A Consulting ni de sus socios. Autor: Rudy Fernández Escobedo, MBA (www.rfaconsulting.com.mx/rudyfernandez)

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